La posibilidad de llegar al country en una embarcación es una de las tentaciones que ofrece el mercado inmobiliario a los amantes de la navegación. A los barrios tradicionales, se siguen sumando nuevos emprendimientos con amarras.
El Boating Club fue el pionero de los barrios náuticos y detrás de él se encolumnaron numerosos emprendimientos que permiten disponer de una amarra a pocos metros de la casa.
En los años 60', sobre el canal Sarandí, se desarrollaron 21 hectáreas divididas en 180 lotes a los cuales se accedía por dos canales principales de los cuales se desprendían, en forma de peine, ocho secundarios. Hoy, con 148 casas construidas, el Boating sigue siendo uno de los más cotizados.
En San Fernando, Marina y Bahía del Sol, surgieron como respuesta a una demanda insatisfecha. El primero, en Escalada y Lanusse, posee dormies de uno a tres dormitorios y dos vías de navegación que se conectan con dos bahías. En total ocupa 13 hectáreas. El segundo, con características similares, en la calle del Arca, posee 71 lotes y 150 amarras.
Para los que deseen aún mayor privacidad Isla Santa Mónica en pleno Delta, sobre el río San Antonio y el canal Santa Mónica ofrece lotes de reventa de 500 a 1.300 metros cuadrados. También en el sector isleño, Isla de Este, sobre el canal homónimo, comercializa lotes de 600 a 1.200 metros cuadrados. Ambos emprendimientos están rodeados de recreos y lugares de esparcimiento. Y se puede acceder, con embarcación propia o por un servicio regular de lanchas colectivo.
En Tigre, pero con acceso terrestre y por agua. El barrio Albanueva, sobre la ruta 27 y con salida directa al río Luján, ofrece la posibilidad de vivir en condominios de 107 a 230 metros cuadrados propios o poseer un lote sobre el agua de 900 a 1.200 metros cuadrados. También sobre la ruta 27, Santa María de Tigre , propone la adquisición de dormies y lotes. Está dividido en 772 parcelas, de 650 a 1.800 metros cuadrados y posee 300 amarras.
En Escobar
Más al norte, en Escobar, están ubicados algunos barrios náuticos que, a la infraestructura para la navegación deportiva, le suman el paisaje campestre del entorno y otras actividades. En este marco se inscribe Jardín Náutico Escobar. Diez kilómetros de canales navegables aseguran un fluido tránsito de embarcaciones y los vecinos con lotes al agua pueden instalar su propia amarra.
Otra opción es Náutico Escobar que le agrega a su impronta náutica una sorprendente infraestructura social y deportiva en la que se destacan su campo de golf de 18 hoyos y un sector hípico. Otra posibilidad más accesible es el vecino CUBE, con la posibilidad de acceder a las mismas prestaciones.